Las tarjetas de crédito con mal crédito son una herramienta real para reconstruir el historial. No son perfectas — tienen límites bajos, tarifas altas y tasas de interés que hacen daño si no pagas el saldo completo cada mes — pero sí funcionan si las usas con cabeza. Lo que poca gente sabe es que existe una segunda estrategia que puede acelerar el proceso considerablemente: agregar una tradeline a tu reporte de crédito.
Trabajo vendiendo tradelines en kindoflost.com, así que tengo una perspectiva directa de cómo funciona el lado del vendedor. Si además estás pensando en consolidar deudas, ya escribí sobre cómo afecta la consolidación de deudas al puntaje de crédito y en qué momento conviene hacerlo. Pero lo que me parece más interesante es cómo las dos estrategias — tarjetas propias más tradelines ajenas — se complementan cuando el objetivo es calificar para algo importante: un préstamo de auto, un apartamento, una hipoteca.




